Para temas I y II Dióxido de cloro y el clorito y de los efectos de la exposición a estos compuestos.

Las propiedades del cloruro de magnesio

El presente artículo fue redactado por el sacerdote Reverendo Padre John SChorr, del Colegio Chafarrínense, es además profesor de física y de  biología y expresa conceptos sobre el Cloruro de Magnesio.

El Reverendo Schorr comenta lo que sucedió en su propio cuerpo físico:

“Cuando tenía 61 años de edad estaba casi paralítico” … esto fue 12 años  antes de comenzar el tratamiento con el Cloruro de Magnesio. Sentía  puntadas agudas en la región lumbar (columna vertebral), incurable según la  ciencia médica ortodoxa (es decir, los médicos). Al levantarme de la cama por  las mañanas, sentía un fuerte dolor en la columna que perturbaba todo el  día.

Era causado por el nervio ciático, que apretaba la tercera vértebra, me  lo hacia sentir sobre todo cuando estaba parado, lo que me forzó a trabajar  la mayor parte del día sentado. Hubo un año, en que todo lo hacía sentado,  menos la misa. Era un tormento y tenía que suspender mis viajes a causa  del dolor.

Durante un verano muy seco sentí mejoría, pero luego empeore más.  Comencé entonces a rezar la misa sentado. Volví a la ciudad de Floreanàpolis  (Brasil) buscando un especialista que me sanara. Me tomaron nuevas radiografías, y me dijeron que mis vértebras están duras y en avanzado estado de descalcificación.

Nada  era posible hacer. Las diez aplicaciones de onda corta que recibía en la  columna no detenían el dolor. Al colmo de no poder dormir ni siquiera acostado,  a veces quedaba sentado en la cama. Hasta que descubrí que podía dormir en la posición fetal, así como duermen los gatos. Esto dio cierto resultado y  solo despertaba al estirarme enderezarme. Ya faltaba poco para no poder dormir ni siquiera en posición fetal.

Me preguntaba: Y ahora ¿qué puedo hacer? Estaba engañado por la medicina tradicional y así entonces apelé a Dios. Y le dije: amado Dios, estas viendo en este estado a esta criatura…te pido Dios mío que me des una solución para todos mis males.

Ocurrió entonces que pocos días más tarde me llevaron a Porto Alegre a un encuentro jesuítico.

Allí conocí al Padre Juárez, un sacerdote jesuita quien me contó que la cura de mis problemas de salud era algo muy fácil. Me dijo  que para ello debía tomar el Cloruro de Magnesio, mostrándome escrito en un  libro de medicina del Padre Poig, un jesuita español, conocido y prestigioso  biólogo, que había descubierto las propiedades curativas del Cloruro de Magnesio, a partir de una experiencia familiar, curando a su madre quien por esa época se encontraba con artrosis en avanzado estado de descalcificación.

Los sacerdotes jesuitas siempre se destacaron por sus grandes conocimientos  para curar las enfermedades utilizando medicina natural como las hierbas  medicinales y los minerales puros. En tono de broma, el Padre Juárez me dijo: mientras tomes esta sal, solo te vas a morir si te das un tiro en la  cabeza o si tienes un accidente.

Comencé a tomar una dosis diaria todas las mañanas. Tres días después,  comencé a tomar una dosis a la mañana y otra a la noche. Así mismo continué  durmiendo todo arrollado. Pero el vigésimo día, cuando me levanté estaba  todo extraño y me dije: ¿Será que estoy soñando?, dado que ya no sentía dolores y hasta pude dar un paseo por la ciudad, sintiendo todavía en mi memoria el peso de diez años de sufrimiento con esta incomodidad y limitación.

A los cuarenta días pude caminar el día entero, sintiendo un pequeño peso y  dolor en la pierna derecha. A los sesenta días, esta pierna dolorida estaba igual o mejor que la otra. Luego de tres meses sentía crecer la flexibilidad en los huesos y un inesperado alivio en todo mi cuerpo. Pasaron diez meses y puedo doblarme como si fuera una serpiente, sintiéndome otra persona.

El Cloruro de Magnesio, arranca el calcio depositado en los lugares indebidos y los coloca solamente en los huesos y más aún, consigue normalizar el torrente sanguíneo, estabilizando la presión sanguínea. El sistema nervioso queda totalmente calmo, sintiendo mayor lucidez mental,  mejorando notoriamente la memoria, la atención y la concentración, la sangre se torna más fluida y más limpia.

Las frecuentes puntadas en el hígado desaparecieron y la próstata que debía ser operada hace años, ahora ya casi no me incomoda. Pero el efecto más importante de todos, fue el de haber sido preguntado por otras personas: ¿qué está pasando contigo que estas mucho más joven? … y yo les contestaba: Sí, la verdad me siento más joven y me retornó la alegría de vivir.

Es por esto que me veo obligado a difundir este remedio natural, como un agradecimiento a Dios por haber escuchado mis ruegos. Así es que envío copias de este articulo para toda persona que esté sufriendo, padeciendo dolores y malestares.

MODO DE PREPARACIÓN:

Hervir 1 litro de agua. Luego introducir el contenido de un sobrecito de  33  gramos de Cloruro de Magnesio (se consigue en farmacias), en una botella o recipiente de vidrio (no en plástico).

Agregarle el agua hervida fría para  disolverlo, luego mezclar y tapar. De esta manera se obtiene una preparación pura que se mantiene inalterable. No es necesario guardarlo en la heladera.

Dosis recomendada: el equivalente a un pocillo de café, de acuerdo a la edad y la necesidad.

1. El Cloruro de Magnesio produce equilibrio mineral, como en la  artrosis por descalcificación, reanima los órganos en sus funciones,  como a los riñones para que eliminen el ácido úrico.

2. Regula la actividad neuromuscular y participa en la transmisión de  los impulsos nerviosos.

3. Es un gran energizante psicofísico y equilibra el mecanismo de  contracción y relajación muscular, previniendo la fatiga o cansancio  muscular, evitando calambres y fortaleciendo los músculos, lo que es imprescindible en cualquier deportista.

4. Es necesario para el correcto funcionamiento del corazón pues  desempeña un importante papel en el proceso de múltiples procesos  biológicos.

5. Mejorando la nutrición y la obtención de energía, combate la  depresión, los mareos y es un poderoso agente antiestrés.

6. Cumple una función primordial en la regulación de la temperatura  del cuerpo.

7. Benéfico para evitar niveles altos de colesterol.

8. Regulador intestinal.

9.Juega un rol importante en la formación de los huesos.

10.También en la metabolización de carbohidratos y proteínas.

11. Es útil en problemas de irritabilidad neuromuscular como tétanos, epilepsia, etc.

12. Ayuda a disminuir lípidos (grasas) en la sangre y la arteriosclerosis purificando la sangre y vitalizando el cerebro,   devuelve y  conserva la juventud hasta avanzada edad.

13. Después de los 40 años, el organismo humano comienza a absorber cada vez menos magnesio en su alimentación, provocando vejez y enfermedades.  Por eso, el Cloruro de Magnesio Debe ser tomado de acuerdo a la edad.

14. Previene y cura la próstata y hemorroides.

15. Previene la gripe

16. Alarga la juventud.

17. Evita la obesidad.

18. Es preventivo del cáncer.

19. Evita la arteriosclerosis.

20. Es un excelente laxante.

21. Modera los trastornos digestivos

22. Reduce la bronquitis.

23. Evita los sabañones.

24. Actúa como desodorante.

EDAD:

De 10 a 50 años: ½ dosis

De 51 a 70 años: 1 dosis a la mañana.

De 71 en adelante: Una dosis a la mañana y otra a la noche.

Para las personas de la ciudad, con alimentación de bajas calidades como  refinadas y comidas enlatadas, deben consumir un poco más de Magnesio.

Para  las personas de campo, la dosis puede ser un poco menos. Ciertamente se  conseguirá una persona escapar de  todos los males simplemente por tomar  Cloruro de Magnesio, pero el consumirlo hará que todo sea más  gratificante y  llevadero. El Cloruro de Magnesio no crea hábito, no es un elemento químico, es un elemento natural, sin ninguna contraindicación y es compatible con  cualquier otro medicamento simultáneo.

INDICACIONES:

En la columna: Nervio ciática o lumbar, sordera por descalcificación.

Tomar una dosis por la mañana, otra por la tarde y otra por la noche. Una vez obtenida la curación, se continúa tomando para evitar el regreso de la enfermedad, pero disminuyendo una o dos dosis por día según la edad.

En artrosis: El ácido úrico se deposita en las articulaciones del cuerpo, especialmente en los dedos que se hinchan. Esto sucede porque los riñones están fallando por falta de magnesio: hay que tener cuidado, los riñones pueden estar deteriorándose. Tomar una dosis por la mañana, si en 20 días no siente mejoría, continuar con una dosis a la mañana y otra por la noche.

Después de la curación, continuar con la dosis preventiva mínima según la edad.

En próstata: Según cuentan, un anciano no conseguía orinar, y en la víspera de la operación le dieron a tomar 3 dosis y comenzó a mejorar; después de una semana estaba curado, sin necesidad de cirugía. Hay casos en que la próstata vuelve a la normalidad. Tomar una dosis por la mañana, 2 dosis por la tarde y 2 dosis por la noche. Al conseguir la mejoría, continuar con la dosis mínima según la edad.

En ataques de vejez: Rigidez ósea, calambres, temblores, arterias duras con colesterol en sus paredes internas, falta de actividad cerebral. Tomar una dosis por la mañana, otra por la tarde y otra por la noche. Al obtener mejoría, continuar con la dosis mínima preventiva.

En cáncer: todos tenemos predisposición a padecerlo. Consiste en células malformadas por causa de algunas sustancias o de presencia de partículas tóxicas. Estas células no se armonizan con las sanas, mas no son inofensivas, solo hasta cierta cantidad que el Cloruro de Magnesio consigue combatir utilizando células sanas.

Felizmente el proceso canceroso lento, no causa dolores hasta aparecer el tumor, hay virus muy variados que invaden las células sanas produciendo ramificaciones El Cloruro de Magnesio, cuando la enfermedad está avanzada puede apenas frenar un poco la acción cancerosa, pero ya no cura totalmente, aunque hubo casos en que fue curado.

Existen indicios de que el cáncer es hereditario. El Cloruro de Magnesio es el mejor preventivo para el cáncer de mamas y para que el mismo no se degenere y forme tumores malignos.

Hay que evitar los alimentos cancerígenos.  Cloruro de Magnesio como remedio. Es suficiente que el cuerpo esté normalmente mineralizado para que esté libre de casi todas las enfermedades.

Es aconsejable para todos los casos en que se haya logrado la curación  esperada, disminuir las tomas del Cloruro del Magnesio a las dosis mínimas preventivas según la edad, para evitar que regrese la enfermedad y luego, también es recomendado descartar las tomas durante 2 a 4 meses para después continuar con períodos de 4 a 6 meses de dosis mínimas preventivas con el descanso intermedio mencionado.

La falta de magnesio en el ser humano puede provocar entre otras cosas: debilidad general, enfermedades degenerativas como el cáncer, tuberculosis, diabetes, también neuritis, trastornos nerviosos, debilidad en los huesos y anemia.”

“(ATSDR)   Agencia Sustancias Tóxicas y El Registro de Enfermedades

 

Resumen de Salud Pública 
Dióxido de cloro y clorito
(Chlorine Dioxide and Chlorite)

 

septiembre de 2004


Este Resumen de Salud Pública es el capítulo sumario de la Reseña Toxicológica para el dióxido de cloro y el clorito. El mismo forma parte de una serie de Resúmenes de Reseñas Toxicológicas relacionados a sustancias peligrosas y sus efectos sobre la salud. Una versión más breve, ToxFAQs, también está disponible. Esta información es importante para usted debido a que esta sustancia podría causar efectos nocivos a su salud. Los efectos a la salud de la exposición a cualquier sustancia peligrosa van a depender de la dosis, la duración, la manera de exposición, las características y los hábitos personales, y si están presentes otras sustancias químicas.


Trasfondo

Este resumen de salud pública le informa acerca del dióxido de cloro y el clorito y de los efectos de la exposición a estos compuestos.

La Agencia de Protección del Medio Ambiente de EE. UU. (EPA, por sus siglas en inglés) identifica los sitios de desechos peligrosos más serios de la nación. Estos sitios constituyen la Lista de Prioridades Nacionales (NPL, por sus siglas en inglés) y son los sitios designados para limpieza a largo plazo por parte del gobierno federal. No se ha encontrado dióxido de cloro o clorito en ninguno de los 1,647 sitios actualmente en la NPL o que formaron parte de la NPL en el pasado. Aunque el número total de sitios de la NPL en los que se han buscado estas sustancias no se conoce, existe la posibilidad de que se encuentre dióxido de cloro y clorito a medida que se evalúan más sitios. Esta información es importante porque estos sitios pueden constituir fuentes de exposición, y la exposición a estas sustancias puede perjudicarlo.

Cuando una sustancia se libera desde un área extensa, por ejemplo desde una planta industrial, o desde un recipiente como un barril o botella, la sustancia entra al ambiente. Esta liberación no siempre conduce a exposición. Usted puede exponerse a una sustancia solamente cuando entra en contacto con ésta al inhalar, comer o beber la sustancia, o por contacto con la piel.

Hay muchos factores que determinan si la exposición al dióxido de cloro y al clorito lo perjudicará. Estos factores incluyen la dosis, (la cantidad), la duración (por cuánto tiempo) y de la manera como entró en contacto con estas sustancias. También debe considerar las otras sustancias químicas a las que usted está expuesto, su edad, sexo, dieta, características personales, estilo de vida y condición de salud.


1.1 ¿Qué son el dióxido de cloro y el clorito?

El dióxido de cloro es un gas de color amarillo o amarillo-rojizo que se descompone rápidamente en el aire. Debido a que es un gas peligroso, el dióxido de cloro siempre se manufactura en el lugar donde habrá de usarse. El dióxido de cloro se usa como blanqueador en las fábricas que producen papel y productos de papel y en las plantas de tratamiento de agua que producen agua potable. El dióxido de cloro también se ha usado para descontaminar edificios públicos. El dióxido de cloro es soluble en agua y reacciona rápidamente con otros compuestos. Cuando reacciona en el agua, el dióxido de cloro forma iones de clorito, los cuales son también sustancias muy reactivas. La alta reactividad del dióxido de cloro le permite matar bacterias y otros microorganismos en el agua. Aproximadamente el 5% de las más grandes plantas de tratamiento de agua (las cuales sirven a más de 100,000 personas) en Estados Unidos usan dióxido de cloro para el tratamiento de agua potable. Se estima que 12 millones de personas pueden estar expuestas al dióxido de cloro y a los iones de clorito a través del agua potable. En comunidades que usan dióxido de cloro para el tratamiento de agua potable, se pueden encontrar pequeñas cantidades de dióxido de cloro y de su producto secundario, los iones de clorito, en el agua que llega a las casas.

En este resumen, el término clorito se usa para referirse al ión de clorito, el cual es soluble en agua. El ión de clorito se puede combinar con iones de metales para formar sales sólidas (por ejemplo, clorito de sodio). El clorito de sodio se disuelve en agua y forma iones de clorito y de sodio. Más del 80% del clorito (en la forma de clorito de sodio) se usa para manufacturar dióxido de cloro para desinfectar agua potable. El clorito de sodio también se usa como desinfectante para matar gérmenes.


1.2 ¿Qué les sucede al dióxido de cloro y al clorito cuando entran al medio ambiente?

El dióxido de cloro es un compuesto muy reactivo. En el aire, la luz solar rápidamente rompe las moléculas de dióxido de cloro y forma cloro gaseoso y oxígeno. En el agua, el dióxido de cloro reacciona rápidamente y forma iones de clorito. Cuando el dióxido de cloro reacciona con compuestos orgánicos disueltos en el agua de las plantas de tratamiento de agua potable, se forman productos secundarios de desinfección tales como iones de clorito y de clorato.

Al igual que el dióxido de cloro, el clorito es muy reactivo. Debido a que el clorito es un compuesto iónico, se encontrará principalmente en el agua. Los iones de clorito se mueven fácilmente en el agua y se pueden desplazar hacia el agua subterránea. Sin embargo, la reacción de los iones de clorito con suelos y sedimentos puede reducir la cantidad de iones de clorito que llega al agua subterránea.


1.3 ¿Cómo podría yo estar expuesto al dióxido de cloro y al clorito?

El dióxido de cloro se añade al agua potable para proteger al público de bacterias y otros microorganismos perjudiciales. La mayoría de la gente se expondrá al dióxido de cloro y a sus productos secundarios de desinfección (los iones de clorito) cuando tomen agua tratada con dióxido de cloro. La EPA ha establecido una concentración máxima permitida en agua potable de 0.8 miligramos de dióxido de cloro por litro de agua (mg/L) y 1.0 mg/L del ión de clorito. Sin embargo, la concentración de dióxido de cloro y de clorito iónico en el agua potable que usted bebe puede ser mayor o menor que estos niveles.


1.4 ¿Cómo pueden el dióxido de cloro y el clorito entrar y abandonar mi cuerpo?

El dióxido de cloro y el clorito usualmente entran al cuerpo cuando la gente toma agua que ha sido desinfectada con dióxido de cloro. Debido a que el dióxido de cloro se descompone rápidamente en el aire formando cloro gaseoso y oxígeno, es improbable que usted respire niveles peligrosos de dióxido de cloro. Sin embargo, si usted respira dióxido de cloro, esta sustancia podría ser absorbida a través de los pulmones. Es improbable encontrar clorito en el aire que usted respira. No se sabe si es posible absorber dióxido de cloro o clorito a través de la piel.

El dióxido de cloro y el clorito actúan rápidamente cuando entran al cuerpo. El dióxido de cloro se transforma rápidamente a iones de clorito, los cuales se descomponen hasta convertirse en iones de cloruro. En el cuerpo, estos iones son utilizados en muchos procesos normales. Algunos iones de cloruro abandonan el cuerpo, principalmente en la orina, en cuestión de horas o días. La mayoría del clorito que no se descompone también abandona el cuerpo en la orina unos cuantos días luego de la exposición al dióxido de cloro o al clorito.


1.5 ¿Cómo pueden el dióxido de cloro y el clorito afectar mi salud?

Los científicos usan una variedad de pruebas para proteger al público de los efectos perjudiciales de sustancias químicas tóxicas y para encontrar maneras para tratar a personas que han sido afectadas.

Una manera para determinar si una sustancia química perjudicará a una persona es averiguar como el cuerpo absorbe, usa y libera la sustancia. En el caso de ciertas sustancias químicas puede ser necesario experimentar en animales. La experimentación en animales puede ayudar a identificar problemas de salud tales como cáncer o defectos de nacimiento. Sin el uso de animales de laboratorio, los científicos perderían un método importante para tomar decisiones apropiadas para proteger la salud pública. Los científicos tienen la responsabilidad de tratar a los animales de investigación con cuidado y compasión. Los científicos deben adherirse a estrictos reglamentos para el cuidado de los animales porque actualmente hay leyes que protegen el bienestar de los animales de investigación.

El dióxido de cloro y el clorito reaccionan rápidamente en el agua y los tejidos húmedos del cuerpo. Si usted respirara aire que contiene dióxido de cloro gaseoso, podría sufrir irritación de la nariz, la garganta y los pulmones. Si usted tragara grandes cantidades de dióxido de cloro o clorito, podría sufrir irritación de la boca, el esófago o el estómago. La mayoría de las personas no se expondrán al dióxido de cloro o al clorito en cantidades suficientemente altas como para causar daño en otras partes del cuerpo. Sin embargo, si usted se expone a cantidades muy altas de dióxido de cloro o clorito, podría sufrir falta del aliento y otros problemas respiratorios debido al daño que causan estas sustancias a la capacidad de la sangre para transportar oxígeno a través del cuerpo.

Estudios con animales expuestos al dióxido de cloro y clorito han demostrado efectos similares a los observados en personas expuestas a cantidades muy altas de estas sustancias. Además, la exposición de animales a niveles altos de dióxido de cloro y clorito antes del nacimiento y en las etapas tempranas del desarrollo luego del nacimiento puede causar retrasos en el desarrollo del cerebro. Los niveles a los que se expusieron los animales afectados fueron mucho más altos que los niveles que probablemente se encuentren en agua potable que ha sido desinfectada con dióxido de cloro.


1.6 ¿Cómo pueden el dióxido de cloro y el clorito afectar a los niños?

Esta sección discute los posibles efectos sobre la salud en seres humanos causados por exposiciones desde la concepción a la madurez (18 años de edad).

Es probable que los niños expuestos a grandes cantidades de dióxido de cloro o clorito sufran efectos similares a los observados en adultos. Sin embargo, la exposición de niños al dióxido de cloro gaseoso podría reducir la capacidad de la sangre para transportar oxígeno más rápidamente que en adultos. Esto podría hacer más difícil la capacidad para respirar. Partes del cerebro de niños expuestos a grandes cantidades de dióxido de cloro antes de nacer pueden desarrollarse más lentamente que lo normal. Este efecto se ha observado en animales jóvenes, pero no en seres humanos.


1.7 ¿Cómo pueden las familias reducir el riesgo de exposición al dióxido de cloro y al clorito?

Si su doctor encuentra que usted (o un miembro de la familia) ha estado expuesto a cantidades significativas de dióxido de cloro o clorito, pregunte si sus niños también podrían haber estado expuestos. Puede que su doctor necesite pedir que su departamento estatal de salud investigue.

Las familias que beben agua que ha sido tratada con dióxido de cloro pueden reducir su riesgo de exposición al dióxido de cloro y a los iones de clorito bebiendo agua embotellada que no haya sido tratada con estas sustancias.


1.8 ¿Hay algún examen médico que demuestre que he estado expuesto al dióxido de cloro o al clorito?

Aunque no hay pruebas médicas para determinar si usted se ha expuesto al dióxido de cloro o al clorito, la exposición a cantidades muy grandes de estas sustancias puede resultar en daño a los glóbulos rojos de la sangre. Este daño puede ser observado mediante pruebas de sangre de rutina.


1.9 ¿Qué recomendaciones ha hecho el gobierno federal para proteger la salud pública?

El gobierno federal desarrolla reglamentos y recomendaciones para proteger la salud pública. Los reglamentos pueden ser impuestos por ley. La EPA, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), por sus siglas en inglés) y la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) son algunas agencias federales que desarrollan reglamentos para sustancias tóxicas. Las recomendaciones proveen instrucciones valiosas para proteger la salud pública, pero no pueden imponerse por ley. La Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR) y el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional (NIOSH, por sus siglas en inglés) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) son dos agencias federales que desarrollan recomendaciones para sustancias tóxicas.

Los reglamentos y recomendaciones pueden ser expresados como ‘niveles que no deben excederse’ en otras palabras, niveles de la sustancia tóxica en el aire, agua, suelo o alimentos que no sobrepasan los niveles críticos que se basan generalmente en niveles que afectan a los animales. Estos niveles luego se ajustan para la protección de seres humanos. En algunas ocasiones estos ‘niveles que no deben excederse’ difieren entre organizaciones federales debido a las diferentes duraciones de exposición (una jornada de 8 horas al día o de 24 horas al día), el uso de diferentes estudios en animales u otros factores.

Las recomendaciones y los reglamentos son actualizados periódicamente a medida que se dispone de información adicional. Para obtener la información más reciente, consulte a la organización o agencia federal que la otorga.

La OSHA regula el nivel de dióxido de cloro en el aire en el ambiente ocupacional. El límite de exposición ocupacional al dióxido de cloro para una jornada de 8 horas diarias, 40 horas por semana es de 0.1 partes por millón (0.28 miligramos por metro cúbico [mg/m³]). La EPA ha establecido un nivel máximo de clorito en agua potable de 1 mg/L. Además, la EPA ha establecido una meta de 0.8 mg/L para dióxido de cloro residual y para el nivel máximo de clorito en agua potable que ha sido desinfectada con dióxido de cloro.


1.10 ¿Dónde puedo obtener más información?

Si usted tiene preguntas o preocupaciones, por favor comuníquese con el departamento de salud y calidad ambiental de su comunidad o estado o con la ATSDR a la dirección y número de teléfono que aparecen más abajo.

La ATSDR también puede indicarle la ubicación de clínicas de salud ocupacional y ambiental. Estas clínicas se especializan en la identificación, evaluación y el tratamiento de enfermedades causadas por la exposición a sustancias peligrosas.

Las Reseñas Toxicológicas también están disponibles (en inglés) en Internet en www.atsdr.cdc.gov y en CD-ROM. Usted puede solicitar una copia del CD-ROM que contiene las Reseñas Toxicológicas de la ATSDR llamando libre de cargos al número de información y asistencia técnica al 1-800-CDCINFO (1-800-232-4636), a través de correo electrónico al cdcinfo@cdc.gov o escribiendo a:

Agency for Toxic Substances and Disease Registry
Division of Toxicology and Environmental Medicine
1600 Clifton Road NE
Mail Stop F-62
Atlanta, GA 30333
Fax: 1-770-488-4178

Las organizaciones con fines de lucro pueden solicitar copias de las Reseñas Toxicológicas finalizadas a:

National Technical Information Service (NTIS)
5285 Port Royal Road
Springfield, VA 22161
Phone: 1-800-553-6847 or 1-703-605-6000
Website: http://www.ntis.gov/

Referencias

Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades. (ATSDR). 2004. Reseña Toxicológica del Dióxido de Cloro y Clorito (en inglés). Atlanta, GA: Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., Servicio de Salud Pública.”