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Conexiones que inculpan

Aurelio Suárez Montoya, Bogotá, 03 de mayo de 2011

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Alberto Ríos Velilla es “de los mejores amigos” de Germán Vargas; y sus hermanos, José Antonio Vargas y Enrique Vargas, son “las personas que más escucha”. Precisamente, los tres conectan a Cambio Radical con los Nule y con las barbaridades en el área de salud.

José Antonio dirigió la Empresa de Energía de Bogotá entre 2000 y 2006 y fue miembro de la junta del Acueducto que otorgó a los Nule, por vez primera, la gestión privada de una de las cinco zonas de operación. En 2007, se fue a Endesa, y desde 2008 preside la junta del gremio de las empresas de servicios públicos, Andesco, que incluye Aguas Kapital Cúcuta, de los Nule, y las de Ríos Velilla que están regadas por Colombia. Ahí se guarda silencio sobre cómo Nule y Ríos convergieron para hacerse a Enertolima y a la Empresa de Energía de Pereira, ambas afiliadas a Andesco, y sobre cómo expolian sus recursos.

Ríos Velilla controla empresas de transporte en Bogotá, y otras capitales de Latinoamérica, y de agua y de aseo, de infraestructura y alumbrado. Como guardián de sus ganancias en la Capital de Colombia tiene un concejal, su hijo, Felipe Ríos. En Pereira, además cobró durante 11 meses el alumbrado por el doble de las bombillas existentes; en Armenia, fortín de Cambio Radical, donde es concesionario del aseo, se asoció con la empresa municipal para prestar el servicio de acueducto en Tumaco, dicha asociación recibió la cesión de la bancarrota de los Nule en Magangué. Estas maromas tienen en vía de destitución por 15 años a la alcaldesa. Son varias las actividades donde Nule y Ríos han ido juntos y revueltos.

Cambio Radical manejó la Superintendencia de Salud, entre 2006 y 2008, a través de Renán Trujillo quien no vio ninguna irregularidad del “cartel de las EPS”. Entre tanto, Enrique Vargas, al otro lado de la mesa, oficia como miembro de la junta de Cafesalud, filial de Saludcoop, la que donó 100 millones a Cambio Radical. También Enrique compartió con los Nule la junta de Enertolima hasta 2008 y está en la de la Cámara de Comercio de Bogotá desde 2007, nombrado por Álvaro Uribe.

Los encuentros de Vargas con los Nule se dan igualmente por otros amigos comunes, los Char, en la carretera Bogotá- Girardot; o por conmilitones de Cambio Radical, como el gobernador encargado del Meta, en 2006-2007, Adán Ramírez, quien les prestó plata de las regalías, crédito parecido al que les facilitó la Dirección de Estupefacientes.

Hasta ahí lo malo. Lo feo es que Cambio Radical tiene once detenidos por parapolítica y dos ex gobernadores, uno de ellos enlazado con el Concejo de Bogotá, denunciados por asesinatos de rivales políticos y funcionarios públicos. ¿Será acaso todo esto lo que autoriza a Carlos Fernando Galán, candidato a alcalde de Bogotá por Cambio Radical, para andar descalificando al Polo?”

Vínnculo de todas las referencias de este artículo: http://www.slideshare.net/aureliosu…

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Fuente Rafael Antonio Zuluaga Villegas (razuvi@hotmail.com)

0002 “OTRA HISTORIA DE LOS NULE

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Al observar el cataclismo que generó el grupo Nule en todo el territorio nacional, y las informaciones que se derivan, llama la atención el silencio que se guarda sobre los orígenes del poder del fracasado grupo empresarial.

¿Cómo es posible que esos tres jóvenes empresarios tuvieran acceso a los círculos de decisión de los grandes contratos de infraestructura en Bogotá y en Colombia? El Espectador dio algunas pistas sobre el tema: “Los antecedentes de familia, las nuevas consanguinidades y sus notables enlaces, así como el cabildeo bien administrado, permitieron al Grupo Nule ser concebido como “los nuevos cacaos” del poder económico.”

El vertiginoso crecimiento del grupo Nule no se dio por el esfuerzo de sus fundadores, ni por la excelente calidad de sus trabajos: fue el entramado de poder, los contactos y el favorecimiento político conseguidos por los patriarcas a la sombra de la empresa familiar, los que permitieron que los tres jóvenes de provincia se catapultaran a las grandes ligas del poder económico colombiano.

El gavirismo y los Nule

La historia del grupo Nule comienza en 1992, cuando tres muchachos universitarios conformaron la empresa MNV S.A., dedicada a la construcción de redes para el servicio de gas natural domiciliario en Córdoba, Sucre y Bolívar. ¿Por qué los jóvenes escogen el transporte de gas como objeto de su naciente empresa? La respuesta se encuentra en el poder que en aquel momento tenía un hombre en el sector minero colombiano: Guido Nule Amín, ministro de Minas y Energía del gobierno de César Gaviria (1990 – 1994).

Los Nule comenzaron a trabajar en un sector en el que podían aprovechar los contactos y el poder que ostentaba Nule Amín. Fueron esos contactos, creados durante el gobierno Gaviria, los que impulsaron el crecimiento y los contratos para la novel empresa.

Además, cuando Guido Nule Amín salió del Ministerio, según cuenta El Espectador, ya tenía oficio en la empresa de su hijo y de sus sobrinos: la Presidencia de MNV S.A. De ahí en adelante, los contactos y las gestiones de Nule Amín les permitieron ampliar sus actividades e incursionar en la construcción de vías, acueductos y viviendas de interés social.

Luego, en 1998, la empresa se trasladó a Bogotá, en donde comenzó a contratar con el Distrito y con el Instituto Nacional de Vías. Eran las épocas de Enrique Peñalosa en la Alcaldía Mayor de Bogotá, quien les adjudicó los primeros contratos menores en la capital del país.

Sin embargo, el primer gran contrato de los Nule en Bogotá les fue adjudicado durante la segunda administración de Mockus: el manejo de una de las tres zonas para la gestión de redes del Acueducto, contrato que terminó en un tribunal de arbitramento ante la Cámara de Comercio. Pese a lo anterior, la administración de Mockus le adjudicó a una empresa del grupo Nule, la firma Ponce de León, el manejo de los patios y grúas de control de tránsito en Bogotá.

¿Y qué relación política podría tener Guido Nule Amín con Antanas Mockus? Solo se ve un poderoso nombre en común: César Gaviria Trujillo, quien nombró a Nule Amín como Ministro y a Antanas Mockus como rector de la Nacional. En otras palabras: ambos comparten al nominador para los más altos cargos públicos de nombramiento que han ejercido.

Las relaciones de poder del grupo Nule con el círculo cercano de César Gaviria no solo se evidencia en los contratos que obtenían, primero en la Costa Atlántica y luego en Bogotá, sino también en la ampliación de los tentáculos de poder de ese grupo en otras actividades, como los medios de comunicación. En 2004, los Nule se convirtieron en socios de la revista Cambio. En ese momento, la revista de María Elvira Samper, Roberto Pombo, Ricardo Ávila y Mauricio Vargas, atravesaba una grave crisis financiera y los Nule prometieron aportar un millón de dólares de la época, para superar la situación.

¿Quién llevó a los Nule a la revista Cambio? El periodista Mauricio Vargas, ex ministro de comunicaciones de César Gaviria Trujillo y amigo de la familia de Guido Nule Amín –quien remplazó a Vargas como ministro de Comunicaciones de Gaviria-. Sin embargo, la relación de Mauricio Vargas con los Nule no se quedó en la revista Cambio. De hecho, los Nule tenían un contrato de asesoría de medios con la firma Dattis, propiedad de Mauricio y Darío Vargas.

Si antes del gobierno Uribe el común denominador era César Gaviria Trujillo, desde el año 2002, el nombre de Joselito Guerra de la Espriella es el que aparece como el motor que impulsa al grupo Nule a las ligas mayores de la infraestructura nacional.

Joselito Guerra es señalado como el puente entre el grupo Nule y la Casa de Nariño. Guerra y Uribe pertenecieron al Movimiento Poder Popular de Ernesto Samper y allí, según dicen, se fraguó una amistad personal que Uribe honró con el nombramiento de la hermana de Joselito como directora de Colciencias y luego, como ministra de Comunicaciones. Esa cercanía facilitó el desarrollo de la concesión de la doble calzada Bogotá – Girardot, a cuya adjudicación se opuso el entonces Procurador, y seguramente influyó en el préstamo de 26 mil millones de pesos que le hizo la Dirección Nacional de Estupefacientes al grupo Nule.

¡Que maravilla de obra de ingenieria!

El colapso del túnel de la doble calzada Bogotá – Girardot
Concesión otorgada a los Nule
Joselito Guerra es señalado como el puente entre el grupo Nule y la Casa de Nariño.

Sin embargo, la vinculación de los Nule con Joselito Guerra no viene del uribismo sino de Miguel Nule Amín, miembro del Nuevo Liberalismo (partido representado por Gaviria como Presidente): Nule Amín fue respaldado por la familia Guerra en su aspiración a la gobernación de Sucre, en 1991, y fue en esa campaña que se consolidó la amistad entre los Guerra y los Nule.”

¿Por qué se guardará silencio sobre el origen del poder

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0001 Los Nule aceptan cargos por peculado

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