ARGENPRESS.info – Suplemento Cultural # 170‏

“Guerrilla Tours” (Novela) (Parte I)
Por: Juan Gaudenzi

 
Juan Gaudenzi
 
Hoy, aprovechando este tiempo de vacaciones, Argenpress Cultural presenta una novela completa (en tres entregas). Es la primera vez que lo hacemos. Nos decidimos a colocarla por dos motivos: por un lado, porque creemos que hay que fomentar este género, un poco abandonado el día de hoy. Y por otro lado, porque la novela que ofrecemos realmente vale la pena. Es un autor argentino actualmente radicado en México, Juan Gaudenzi, más conocido como periodista que como narrador, pero que aquí nos muestra toda su calidad literaria. Dejamos en sus propias palabras la presentación de su novela “Guerrilla Tours”
 
Nota del autor
 
Entre las dos gigantescas masas territoriales de América -la del Norte y la del Sur- el pequeño istmo centroamericano, sin grandes recursos naturales ni industrialización, ha desempeñado siempre un papel secundario, subsidiario, casi irrelevante en términos globales (PIB 2009 = unos 100 mil millones de dólares, entre 7 países; contra 720 mil millones de México y 856 mil millones de Brasil).
 
Su componente objetivo más importante lo constituye el Canal de Panamá, la vía de comunicación más accesible y directa entre los dos principales Océanos del mundo. Tan relevante que para construirlo, explotarlo y protegerlo, los Estados Unidos inventaron un país; sacrificaron miles de hombres; lo convirtieron en una verdadera fortaleza durante la II Guerra Mundial y terminaron invadiendo, a sangre y fuego, una república y tomando prisionero a su presidente.
 
Y en segundo plano, las exportaciones de café y cardamomo de Guatemala, las agricultura y minería de Honduras, el turismo de Costa Rica, las manufactura de El Salvador, las remesas de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos, el narcotráfico y el lavado, la permanente violencia e inseguridad y no mucho más.
 
Salvo para quienes hemos dedicado casi toda nuestra vida a estudiar y, de una u otra manera, a tratar de incidir en la historia política de América Latina del siglo XX, procesos como el levantamiento comunista en El Salvador, liderado por Agustín Farabundo Martí, a principios de 1932; la denodada resistencia de Augusto César Sandino, en Nicaragua, contra las sucesivas invasiones de los marines estadounidenses, entre 1927 y 1933, y el golpe de Estado de la United Fruit Company, la CIA y todo el gobierno de Eisenhower, contra el presidente constitucional de Guatemala, el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, en 1954, son poco conocidos, por no decir ignorados, en nuestros días.
 
Inclusive, la sangrienta confrontación entre revolución y contrarrevolución que se extendió prácticamente por todo el istmo desde comienzos de los 60´s. hasta finales de los 90´s. fue considerada como una serie de conflictos armados de baja intensidad que pocos recuerdan, pese a que para los pueblos centroamericanos representó la mayor tragedia de su historia en términos de muertos y desaparecidos, heridos, lisiados, huérfanos y viudas, refugiados y desplazados; destrucción material y del tejido social; atraso, dolor y sufrimiento.
 
En contraste con el sub-desarrollo material -responsabilidad exclusiva de las clases dominantes- y aunque este aspecto no esté tratado en la novela, valga un reconocimiento al extraordinario nivel intelectual de muchos centroamericanos, del pasado y del presente y, sobre todo, a la conciencia político-revolucionaria y combatividad de amplios sectores de su población, especialmente en El Salvador donde las fuerzas insurgentes alcanzaron, sin duda alguna, el mayor grado de organización y lucha de toda América Latina, Cuba incluida.
 
Como las causas internas -históricas y estructurales- de esas guerras nunca fueron debidamente sopesadas ni resueltas, la alta política internacional se empeñó en interpretarlas en el contexto de la confrontación Este-Oeste. Por lo tanto, terminada ésta, con el inocultable beneplácito de los propios contendientes -empantanados en una situación sin vencedores ni vencidos- y de todos los sectores sociales y políticos interesados en “la normalidad” (de la democracia y la economía de mercado), por más caprichosa, artificial y frágil que resultase, los Estados más poderosos e influyentes impusieron las condiciones para prolongados y complejos Acuerdos de Paz que, en su mayor parte, no pasaron de la letra muerta.
 
Por todas estas razones el nombre de “Umbilical” con que nos referimos a América Central no tiene nada de casual. Ante los ojos y la consideración foráneos la región siempre ha tenido más o menos la misma importancia de un cordón umbilical en comparación con las dos entidades que real o supuestamente une: las Américas del Norte y del Sur; los Océanos Atlántico y Pacífico por medio del Canal; las potencias Occidentales y sus rivales del Oriente, según la tendenciosa interpretación de los teóricos de la “Guerra Fría”. Como un cordón umbilical que, una vez cumplida su razón de ser, se desecha.
 
Esta novela pretende desenterrarlo más de una década después y valorarlo, no como reconocimiento de sus cualidades, sino en el sentido de examinarlo lo más cuidadosamente posible -desde la perspectiva subjetiva del autor, se sobreentiende- independientemente de lo que exista o haya existido en sus extremos, salvo un factor, sin el cual es absolutamente imposible aprehenderlo: el poder económico, político y militar de los Estados Unidos de Norteamérica, del cual ha sido y seguirá siendo por mucho tiempo, un apéndice.
 
En “Umbilical” las fuerzas rebeldes fueron desmovilizadas y desarmadas y los ejércitos regulares reducidos a su mínima expresión -“ambos perdimos”, le dijo un general actualmente en activo al autor-, cargando con todo el peso de las atrocidades cometidas en materia de Derechos Humanos; mientras la llamada “iniciativa privada” -responsable intelectual y principal beneficiaria del genocidio- no solo resultó intacta e impune, sino que también pasó a hegemonizar los incipientes y débiles procesos de apertura democrática, siguiendo un patrón establecido por Washington y los organismos multinacionales en casi toda América Latina.
 
Esta novela transcurre precisamente entre el ocaso de las acciones bélicas en el istmo y el desplazamiento de los militares por inescrupulosos empresarios en la cúpula del poder político, respaldados por Washington, obviamente. Por lo tanto, da cuenta de una segunda guerra sucia, bastante menos conocida, pese a que no sólo se libró en Umbilical.
 
En esta historia, lo que no hicieron los medios de comunicación al servicio de los intereses empresariales, se encarga de hacerlo el amor. Dicen que “el amor todo lo puede” y tal vez sea cierto: no sólo poner al descubierto las intrigas del presente, sino también indagar en su pasado para reconstruir la siniestra historia de la CIA después de la II Guerra Mundial en casi todo el mundo, especialmente en Corea, la península de Indochina y, finalmente, en Guatemala, subsumida en ese todo llamado Umbilical. Otro tour, aunque por perverso y espeluznante, diametralmente opuesto al del título.
 
En definitiva, esta es una novelita pretenciosa y bamboleante. Como la hamaca donde se columpian los amantes protagonistas del relato, va de las experiencias y emociones más personales y veniales a los aspectos histórico-políticos más complejos y sórdidos de la implacable lucha por el poder, con un tono por momentos caricaturesco, absurdo; que tantas veces ha demostrado ser un eficiente recurso para cuestionar, deslegitimar ese poder.
 
México, febrero de 2011.-

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Anuncios