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ARGENPRESS.info – Suplemento Cultural # 181‏


A R G E N P R E S S . i n f o
Suplemento Cultural
 
¿Y yo qué culpa tengo que lo golpiaron a Perón? (Parte IV)
Por: Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Con motivo de la Feria del Libro de Venezuela -FILVEN 2012-: La gran fiesta de los libros
Por: Luis Britto García (Desde Caracas, Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Cuna de la utopía
Por: Javier Lajo (Desde Perú. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Cine: El Havre, cuento de hadas solidario
Por: Pedro Antonio Curto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Eibar… tu grato nombre…
Por: Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
El Perú: Dos mundos que no se entienden entre sí
Por: Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Nueva novela de Edgar Borges: El hombre no mediático que leía a Peter Handke
Por: EDICIONES EN HUIDA (Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Crítica literaria: “La vida desnuda”, de Luigi Pirandello. Cuentos
Por: Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Música: El legado musical de los mayas
Por: ARGENPRESS CULTURAL
 
Los edificios “tuguriales”, otro modo de la indignidad
Por: Reinaldo Spitaletta (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Luego nos vemos
Por: Marcos Winocur (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Plástica: Las iglesias de París
Por: El Ave Fénix (Especial para ARGENPRESS CULTURAL
 
Silbidos en la Sombra
Por: Chara Lattuf (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Poema
Por: Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
La estatua de sal
Por: Leopoldo Lugones
 
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Música: El legado musical de los mayas


ARGENPRESS.info – Suplemento Cultural # 181‏

miércoles 7 de marzo de 2012

Música: El legado musical de los mayas 

ARGENPRESS CULTURAL
 
La civilización maya tuvo su origen hace 4.000 años en Mesoamérica (península de Yucatán, en México, y lo que hoy constituye los países centroamericanos: Guatemala, Honduras, El Salvador y norte de Nicaragua). Esta civilización fue una de las más altas del continente americano, muy rica en conocimientos varios como arquitectura, agronomía, medicina y matemáticas. De hecho fue una de las pocas culturas que llegó a la noción de cero, al igual que los árabes en su mayor momento de florecimiento. Grandes arquitectos como fueron, legaron la pirámide más voluminosa construida: lo que hoy se conoce como El Mirador, ciudadela sagrada en las selvas del Petén, entre el límite de Guatemala y México, imponente e impresionante, más grande que las de Egipto. E igualmente idearon un calendario más exacto que el gregoriano, que no necesita de años bisiestos dado la perfección con que pudieron medir los tiempos cósmicos.
 
Hoy día, sin solución de continuidad, los mayas originales siguen existiendo, pero el brillo de otros tiempos desapareció. Antes de la llegada de los conquistadores españoles la gran cultura había entrado en descomposición (seguramente debido a grandes hambrunas que azolaron a su población más guerras internas), y a partir de la conquista, en el siglo XVI, pasaron a ser un pueblo sometido. De todos modos, su resistencia cultural nunca cesó, y es eso lo que les permite hoy seguir existiendo como pueblo autónomo, siendo mayoría étnica en algunos países, como Guatemala, u ocupando un alto porcentaje de la población, como en México.
 
 
En cuanto a su música, cabe resaltar que en la actualidad no se conoce mucho de lo producido en su momento de esplendor, porque ya no existe, y es que solo se sabe de cómo era por los instrumentos que se encuentran en los museos o por la información que se ha obtenido de murales o cerámica.
 
Entre los instrumentos musicales que se pueden mencionar están: las ocarinas, varios tipos de flautas, trompetas, tambores de parche sencillo y doble, los pitos, caramillos, cascabeles, raspadores, atabales, sonajas, el caracol de mar (relacionado con la fertilidad).
 
Entre estos elementos, se tiene conocimiento de algunos instrumentos, por ejemplo: la sonaja chortí, que es muy parecida a la que se menciona en el código de Dresde y que es decorada con perforaciones que forman el ideograma cósmico de cinco puntos, expresivo de su poder universal.
 
 
El lacandón, que es una especie de oboe encontrado por el etnólogo Franz Blom, poseía siete agujeros con los que podría producir ocho sonidos distintos, pero los constructores o quienes tocaban este instrumento, en vez de extender esta gama de sonidos, se limitaron a tocar nada más 7 sonidos, tapando el séptimo agujero con cera silvestre.
 
Según los instrumentos hallados se deduce que conocían el politonismo, la escala diatónica y el cromatismo.
 
A los cantores principales se les llamaba hol-pop, que eran los encargados de dirigir los coros, de enseñar la música, el canto y de dar el tono.
 
 
Existe una clasificación de los instrumentos musicales mayas según Hornbostel-Sachs (HS); estos se dividen en 4 familias: idiófonos, membranófonos, cordófonos y aerófonos.
 
Los idiófonos se subdividen en: golpe directo, golpe indirecto, idiófonos punteados, idiófonos por frotación, idiófonos soplados (conchas de tortuga, cascabeles, sonajas, raspadores, conchas marinas).
 
En flautas es muy raro ver flautas transversas, y otras como la flauta con bola de barro en el ducto que le permite rodar libremente de extremo a extremo, produciendo tonos, medios tonos y microtonos.
 
Es bastante amplia la variedad de instrumentos que se han descrito en este artículo, sin embargo es necesario seguir indagando en la información relatada, ya que tiene mucho que ver el punto de vista del investigador y de las evidencias, pero lo que sí es exacto es que la cultura maya tuvo una variedad rica en música y danza. Algo de eso pasó posteriormente a la colonia, y mezclado con elementos europeos y africanos (traídos por los esclavos negros, como la marimba, muy popular hoy en Centroamérica) constituye el actual folclore de algunas regiones de Guatemala y del sur de México.
 
 
 
 
Fuentes:
 
• Nancy Monzón – DeGuate.com / con ayuda de: Historia de la música en Guatemala por Enrique Díaz Anleu.
• Wikipedia
 
Fotografías:
 
 

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Cuna de la utopía


ARGENPRESS.info – Suplemento Cultural # 181‏

miércoles 7 de marzo de 2012

Cuna de la utopía 

Javier Lajo (Desde Perú. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
«Cuando Europa descubrió América, se encontró frente a frente con una utopía real, con un «saber vivir bien» del indígena americano que hizo germinar en la mente del intelectual europeo la idea de que otro mundo era posible. El ideario de la revolución francesa, la constitución americana, el socialismo utópico y el ecologismo, constituyen algunos de los intentos del europeo por implementar en una sociedad individualista, mercantilizada y estratificada ese vivir bien y con dignidad del indio americano.»
 
Hoy en día, subsisten muchas canciones y danzas de los pueblos indígenas, que en las fiestas actuales del Altiplano Andino, nos muestran en sus versos, compases y coreografías, el eco y la presencia de antiquísimas “Utopías”. Así, tenemos a los gigantes tobas (hoy en una pobreza de exterminio), danzando su marcha río arriba, por las orillas del Pilcomayo, en busca de la «tierra sin mal». Ellos danzan y cantan “subiendo “desde su tierra guaraní por el Qhapaq Ñan o “Camino de los Justos”, hacia Tiwanaku e incluso más “arriba”, hacia el Qosqo. O desde el norte, observamos a otros tantos pueblos, como los omagua, los quijos o los cofán, caminando “la ruta de la sal”, también hacia el Cusco de los Inkas, en la búsqueda del secreto del Equilibrio Sumaq Kawsay o suma existencia o “vida plena”.
 
 
Pueblo Toba
Constituyen tradiciones pacíficas de peregrinaciones hacia “la utopía”. Sin embargo, en contraste con lo anterior, tenemos en la historia a Francisco Pizarro y su hueste guerrera, bajando desde Puerto Quemado en Tumbes, por el Qhapaq Ñan, la “Ruta de Wiracocha”, pasando por Cajamarca, hacia el oro del Cusco. ¿Otra clase de peregrinación? tal vez; marcha colonialista, belicosa, criminal, pero peregrinación al fin, en busca del preciado metal, como recompensa divina a sus mercenarios objetivos.
 
Y de todo esto, nos surge la pregunta: ¿Qué de cierto hay en camino utópico y hasta “mágico” del Qhapaq Ñan?, y ¿Qué tiene que ver tal Ruta con la idea de una “tierra sin mal”?. Tal vez, la siguiente imagen satelital nos dé material para intentar una respuesta “científica”.
 
 
Equilibrio del mundo
 
Las ciudades del Cusco, Pucará, Tiwanaku y Oruro equidistan con latitudes y longitudes en línea recta, 235 km, cada tramo, siendo la distancia total de 705 km en “línea recta” desde el Cusco hasta Oruro y más allá desde Cajamarca al nor-oeste hasta Potosí al sur-este. Al contemplar esta maravilla y el perfecto alineamiento en 45 grados al eje norte-sur, de Templos y Santuarios sagrados equidistantes, en clarísima foto satelital, me vienen a la memoria las conclusiones de muchos de los autores que nos hablaron de la «Utopía Inka» , autores como el Inka Garcilaso de la Vega (1539-1616), Jean Bodin (1530-1596) José Carlos Mariátegui (1894-1930) y Mario Vargas Llosa (1936-…), unos para reafirmarla, relacionándola con una sociedad real, ideal, perfecta, o “soñada”; otros para denostarla como utopía arcaica y así despreciarla y hasta negarla rotundamente, como si todo hubiera sido una ilusión de intelectuales trasnochados.
 
¿Qué nos podrán decir ahora, que observamos con nuestros propios ojos algunas evidencias de algo todavía inexplicable? Al contemplar el camino del Qhapaq Ñan, esa línea recta que une equidistantemente distintos Templos pre-inkas e inkas, renace la sospecha de que aconteció, en nuestro territorio andino-amazónico, la cuna de una utopía.
 
Tal vez no fuera únicamente una utopía inka. Tal vez sea cierto que hubo desde la época pre-inka una cultura altamente sofisticada en ciencias y tecnología. Sin embargo, ¿cómo explicar la existencia de esta maravilla que tenemos a la vista? ¿Existe en alguna otra parte del mundo o en otra civilización antigua o moderna algo similar a lo nuestro?
 
Los Andinos tenemos pues una ruta, un método, un “camino de sabiduría” milenario y único (Ver: Javier Lajo, Qhapaq Ñan la Ruta Inka de Sabiduría; Edit Amaro Runa, Lima 2005). Está trazado y marcado con las piedras milenarias y hermosas de Tiwanaku, el Cusco, Huanuco-pampa, Cajamarca, Ingapirca…etc. Repetiremos pues la frase cursi: “Ya tenemos el camino, sólo nos queda transitarlo”. Camino espiritual, en lo fundamental; camino recto y en diagonal de 45º al eje norte-sur. Camino que solidifica el espíritu y la unión de Ecuador, Perú y Bolivia, pues esa recta tiene sus puntos máximos que se prolongan por el noroeste, es decir desde Cusco hasta Cajamarca y el Pacífico; y por el sureste, desde Oruro hasta Potosí y más al sur aun, por el continente Suramericano, hasta salir al Océano Atlántico. Esta maravilla geodésica pre-Inka e Inka que muchos ignoran y otros se tapan los ojos para “no ver”, fue redescubierta por la matemática holandesa-peruana María Sholten hace ya varias décadas.
 
El sociólogo Aníbal Quijano, o el economista Virgilio Roel dicen que cuando los europeos pisaron territorio Inka, recién pensaron o se imaginaron “una Utopía”, al no ver gente hambrienta, ni pobre. Ambos razonan que tal hecho se pudo deber a la eficiencia agraria de los Inkas, o nos aportan explicaciones similares. Tales argumentos, aunque importantes para comprender el cómo de esa utopía real, no son suficientes. Ensayaremos mas explicaciones y repuestas.
 
Ya desde Américo Vespucio, se comenzó a forjar la imagen de una “utopía real” americana, cuando al regresar éste de sus viajes, contaba a sus mecenas de la familia Medici lo que había visto y vivido en tierras de ultramar. A partir de allí, de sus carta e informes, fueron muchos los escritores que trataron esa utopía. Tenemos, por ejemplo, al Inca Garcilaso de la Vega, a Pedro Mártir de Anglería, a Bartolomé de las Casas, a Mitchel de Montaigne, a Voltaire, a d’Alembert, Campanela, Francis Bacón, Fourier, Proudhon, estos últimos dos influenciados por Morelly, asiduo lector del Inca Garcilaso y que según algunos autores (Ver: Edgar Montiel, América en las utopías políticas de la modernidad; en Cuadernos Hispanoamericanos Nº 658, AECI, Madrid, abril del 2005) Morelly fue el fundador nada menos que del socialismo utópico y del ecologismo.
 
Es decir, que ya con el primer informante, que fue Vespucio, se causó tal revuelo en Europa sobre la utopía vivida en el nuevo mundo, que fue por ello que nuestro continente acabó llevando su nombre. La sensación causada por las cartas de Américo Vespucio, en Europa hacían decir a sus habitantes con asombro: “así son las tierras de Américo”. Lo cual luego se simplificó a “tierras de América” (según nos sugiere Montiel).
 
A parte, los libros del Inka Garcilaso alcanzaron verdaderos hitos de ventas en una Europa que hacía poco acababa de descubrir la imprenta. “La Florida” fue traducida a muchos idiomas y alcanzó hasta 20 ediciones en pocos años, un verdadero fenómeno de la literatura renacentista, mientras que la obra del mismo autor “Los Comentarios Reales de los Inkas” (reales por su realismo o veracidad y no por ningún monarquismo), definitivamente impactó y alteró definitivamente la conciencia de la elite intelectual europea y renacentista, incorporándoles las ideas o semillas de lo que después vino a llamarse el socialismo utópico y científico, además del ambientalismo y del ecologismo.
 
La utopía real americana también influenció a Montesquieu, a Tomas Moro y a Diderot, entre otros ideólogos de la revolución francesa, que fueron asiduos lectores del Inka Garcilaso y el gran Rousseau, que si no leyó a Garcilaso, si leía las cartas de su amigo Lafayette, el que le envió finalmente la Constitución de Norte América, que fue una vulgar copia de la Constitución Confederativa de las cinco naciones Iroquesas (este es otro gran tema sobre la “utopía real americana”, que requiere artículo aparte). El nuevo mundo no era pues tan nuevo por su geografía, sino por las ideas y sueños que provocaban las “realidades” que en éste “nuevo mundo” los europeos observaban. Dichas ideas, consideradas utópicas e inalcanzables por los “blancos”, germinaron como semillas en terreno abonado, en toda la Europa renacentista. Ello les permitió observar el «sumaq kawsay» o “buen vivir” de los pueblos indígenas, para imaginar y trazar soluciones civilizatorias (como el socialismo o el ecologismo) que por sí solos los “blancos” nunca jamás hubieran alcanzado a imaginar o soñar.
 
Tales ideas utópicas o “paradisíacas” las podemos resumir en siete grandes conceptos, que hasta el día de hoy no han dejado de resonar en la conciencia de los revolucionarios y románticos, aquellos que instigaron la revolución norte-americana (1776) y la revolución francesa (1789).
 
Estos siete principios, descritos por varios autores, entre ellos el ya citado Edgar Montiel, serán ideas muy claras e irrefutables, que postulamos aquí:
 
1. “La libertad reina”, en comparación al reino de una autoridad déspota no elegida, de reyes y feudales;
2. “Existe el hombre bueno,…no hay jerarquías (aquí se debe entender que no hay el tipo de jerarquías absolutistas europeas)…y las mujeres andan desnudas…” (se refiere a que las mujeres no son asaltadas y violadas, porque no hay “propiedad sobre ellas” y represión sexual como en Europa). Al respecto, Abel Posse escribe: “el oro y las perlas dejaron de ser la única atracción; en adelante los invasores encontrarían un gran consuelo. El otro oro fueron los cuerpos (desnudos), todas las clases sociales en España ―incluidos los eclesiásticos― pronto supieron de esta atracción, del oro secreto”);
3. “No hay propiedad individual…”. Que es un verdadero cuestionamiento al individuo mismo.
4. “Las flores y las plumas valen más que el oro y la plata…” (recién se dan las pautas en su imaginario de que existen civilizaciones con valores totalmente diferentes al oro y la plata, lo cual se denominó después «relativismo cultural»);
5. “La organización estatal es colectivista” (no hay imperios, sino confederaciones);
6. “Hay un control de la natalidad” (se da el equilibrio entre producción económica y reproducción de la vida humana); y en lo fundamental…
7. Existe una civilización organizada en cruz (Tawa en lengua Quechua) cuya fuerza motriz es el trabajo, es decir existe una práctica y una filosofía social de la felicidad por el trabajo. El trabajo no es un castigo, sino que el trabajo colectivo y organizado constituye parte fundamental del camino para alcanzar el bienestar y la felicidad del individuo y la sociedad, punto fundamental del Sumaq Kawsay.
 
Este último concepto, es el eje de la verdadera utopía real, es la piedra en el zapato de la conciencia occidental, pues hasta Carlos Marx consideró el trabajo como maldición a exterminar. De ahí que escribiera alegremente en su imaginario que el comunismo sería algo así como “irse a pasear en la mañana y a pescar en la tarde”…¡Qué tal comunismo!; Marx al igual que Aristóteles consideran al trabajo una maldición, como hace también la Biblia, y de allí que tal concepción del trabajo como el eje de la felicidad social y motor de un Estado colectivista, que fue la que “delató” el Inka Garcilaso, haya quedado tan enraizada en la mente de los intelectuales de la llamada “ilustración”, socialistas utópicos y científicos, románticos y revolucionarios, de aquel viejo mundo que “descubría algo nuevo”. Algo nuevo, que era de hecho más viejo que lo suyo, pues el vivir bien y en armonía (el Equilibrio Sumaq Kawsay) es algo que ya practicábamos cuando Europa aun permanecía cubierta por el hielo de una antigua glaciación.
 
Pero insistiremos en lo “científico”… y valga la presencia del alineamiento Qhapaq Ñan de las ciudades o santuarios pre-inkas equidistantes y en 45º al eje norte-sur, para resucitar un debate (aunque este debate sobre la “utopía”, ya fue abierto por la presencia del Sumaq Kawsay como principio fundamental de las Constituciones de Bolivia y Ecuador), puesto que hay que tomarle la palabra a J.C. Mariátegui cuando escribió eso del “Comunismo Agrario de los Inkas”. Tesis que se ve reforzada por la imagen satelital adjunta, que nos sirve de evidencia de un “Comunismo Científico de los Inkas”, pero con otra “ciencia”: La Ciencia Andina.
 

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ARGENPRESS.info – Suplemento Cultural # 180‏


A R G E N P R E S S . i n f o
Suplemento Cultural
 
27 de febrero: Poesía, Memoria y Revolución
Por: Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Plástica: Una hermosa curiosidad
Por: El Ave Fénix (Desde Nueva York, Estados Unidos)
 
Tratado del movimiento (y de la mirada)
Por: Edgar Borges (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Cine: Acerca de “La Dama de Hierro” – Una película más liviana que el aire
Por: Demian Paredes (LA VERDAD OBRERA-PTS. Buenos Aires, Argentina. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
¿Y yo qué culpa tengo que lo golpiaron a Perón? (Parte III)
Por: Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Dos poesías
Por: Rafael Plaza Veiga (Desde Madrid, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
El paraíso de los narcotraficantes
Por: Francisco Martín Moreno (Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Presentan Antología en Roma: Italia celebra la “Buena Letra” de América Latina
Por: Nota de Prensa Editoriale Giorni
 
Buscándote entre la sombra
Por: Chara Lattuf (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
La constitución de Cádiz de 1812
Por: Olmedo Beluche (Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Música: La balalaika
Por: ARGENPRESS CULTURAL
 
Los textos de Charles Dickens y los jóvenes lectores
Por: Inmaculada Calderón (Desde España. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Cosas y casos sobre las profesiones, ética, chapuceros y güizaches
Por: Enrique Campang Chang (Desde Guatemala. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
 
La “Carrozza senza cavalli”
Por: Edda Carmen Perdichizzi
 
Un hombre común
Por: Marcelo Colussi
 

Cine: Acerca de “La Dama de Hierro” – Una película más liviana que el aire


ARGENPRESS.info – Suplemento Cultural # 180‏

Demian Paredes (LA VERDAD OBRERA-PTS. Buenos Aires, Argentina. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

 
Recientemente estrenada en nuestro país, La Dama de Hierro (The Iron Lady, 2011), de la directora Phyllida Lloyd y la guionista Abi Morgan, es, desde su estreno, una obra controvertida que ha suscitado gran cantidad de debates, dentro de Gran Bretaña y en el resto de los países en los que se ha ido exhibiendo.
 
Y esto es así porque, si bien no se le puede exigir a una biopic que tenga, como condiciónsine qua non, un pormenorizado retrato histórico y político de su protagonista y época, en el caso de una película que tiene como personaje principal a -nada menos que- Margaret Thatcher, esto entonces se transforma en, por lo menos, una superficialidad de muy malos resultados.
 
 
E incluso, si se hiciera simplemente el ejercicio de tomar al pie de la letra las intenciones declaradas de la directora del film, de hacer algo “apolítico”, el resultado “meramente artístico” también es malo: para ver la decadencia de una vida en la llamada “tercera edad”, tenemos obras excelentes, profundas, como Fresas salvajes (1957), de Ingmar Bergman, o Las invasiones bárbaras (2003), del canadiense Denys Arcand, por mencionar sólo dos. La Thatcher que hoy padece demencia senil (en la realidad), y que trata de recrear Lloyd, es de una superficialidad y convencionalismo totales. No hay claroscuros, desgarros, contradicciones, luchas, anhelos o resignaciones en el personaje. Apenas una suerte de pobre anciana, “víctima de las circunstancias”, recordando momentos de su pasado.
 
Y si pasamos a asociar al (malogrado) arte de dirección y guión -solamente rescatado por una firme y versátil (y maquillada para cada momento de la vida de Thatcher por un equipo de 19 personas) Meryl Streep[1]- al tema de la propia vida real del personaje, tenemos más de lo mismo: convencionalismo y superficialidades. Porque, además del amague de una joven Thatcher que comienza su carrera política luchando contra el machismo del Partido Conservador -en una suerte de guiño al feminismo-, todo su accionar de gobierno es apenas mostrado. Apoyándose en imágenes de archivo, quien vea La Dama de Hierro sabrá (si es muy joven; o muy probablemente recordará) los enfrentamientos, desde fines de la década de 1970, contra los sindicatos, el IRA, la Guerra de Malvinas y el rechazo al proyecto del Euro y la Unión Europea. Pero todas las vicisitudes, contradicciones, presiones y alternativas ante cada momento histórico es despachado sin más, brindándonos entonces una Margaret Thatcher descafeinada, light, simplona, donde una “hija de almacenero”, con “ideales firmes” (¿cuáles?) y “convicciones” (de nuevo: ¿cuáles?) llega a la cima del poder… para luego ir descendiendo. Lamentablemente o se idealiza-empobrece al personaje humano, o se lo disfraza ideológicamente: como una anciana que sufre su decadencia, no es creíble; como joven y madura dirigente de la ofensiva de la restauración neoliberal (en un puesto de vanguardia, que compartió con el presidente norteamericano Ronald Reagan -quien aparece sólo una vez-), tampoco. (Incluso se obvia que el marido de Thatcher, ya fallecido, fue un millonario derechoso, un rabioso anticomunista; en el film aparece como el fantasma de un viejito divertido que hace chanzas).
 
 
Con todo esto, la película no ha dejado a nadie conforme. El experimento “centrista” de Lloyd y Morgan (que además, escribe libretos para los laboristas) provocó el rechazo de los thatcheristas (la llamaron “fantasía izquierdosa”), y de los dos hijos de la ex primer ministra, que rechazaron la invitación al estreno. Y el Primer Ministro inglés, Cameron, dijo: “Es más una película sobre el envejecimiento y los elementos de demencia que sobre una Primera Ministra estupenda”. Tanto la actriz como la directora le respondieron, en un extraño debate, lleno de paradojas, donde nuevamente el arte se hace a un lado, para pasar a discutir las ideologías e intenciones políticas. “El retrato que hacemos de ella no es irrespetuoso. Es doloroso, pero es verdadero. Es la vida. Queríamos mostrarla en el final, ver la totalidad de una vida intensa y turbulenta”, dijo Streep -quien además fue opositora en su país al presidente Reagan-. Y la directora dijo: “En Gran Bretaña, Thatcher es considerada como una santa, un ícono o un monstruo, y creemos que ese debate está atrofiado. Queríamos contar otra historia, la de su ascensión al poder en un mundo de hombres, sus recuerdos, su soledad”.
 
Como ya se dijo aquí, ni “historia de vida” ni “biografía política”. Lloyd y Morgan disfrazan a Thatcher de humanista (por ello su personaje escribe cartas de puño y letra a las madres de los soldados ingleses muertos en Malvinas) e incluso se les desliza algún perfil político (equivocado), como cuando decide enviar tropas a las islas, indignada por el atrevimiento de “un grupo de fascistas” (la Junta militar argentina). Pero nada dice esta biopic de su alianza en esa guerra con Pinochet, su amigo, a quien llamó “arquitecto de la democracia chilena”, ni de las brutales consecuencias del cierre de las minas, que acabaron con 20.000 puestos de trabajo. Si bien aparece alguna “denuncia” -como cuando un personaje de la oposición le endilga la responsabilidad por los muertos del IRA en una huelga de hambre-, globalmente, esta Thatcher está planteada (presentada) como una “mujer luchadora”… pero ocultando sutilmente para quién (y cómo) luchó.
 
Nota:
[1] Streep por este papel ya ganó un Globo de Oro, una nominación a los Screen Actors Guild Awards (el premio que los actores se entregan a ellos mismos) y otra para el Oscar.
Jim Broadbent (quien hace de marido), Olivia Colman (la hija) y Alexandra Roach (Margaret cuando joven) hacen también buenas interpretaciones de sus papeles.
 

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27 de febrero: Poesía, Memoria y Revolución


 

ARGENPRESS.info – Suplemento Cultural # 180‏

27 de febrero: Poesía, Memoria y Revolución 

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
 
Hoy quedan los muertos, el recuerdo de sus voces, la caricia que no dieron, el crujir de sus pasos y la vida que vive en ellos.
 
Hay una poesía que nace de las entrañas, del grito más hondo y menos solo. Hay una poesía que protesta y aunque la tilden de panfletaria, le pertenece al pueblo, porque no calla y se vuelve abrazo.
 
Hay una poesía que nace de la memoria. Que es bandera alzada y tiene entre los pliegues la humedad de la sangre y el tacto de la tierra. En fin, hay versos que fueron paridos del dolor, de las infinitas heridas abiertas con que aún gime el mundo. Y es esa poesía capaz de mirarse las entrañas y llorar por la siembra, la que sabe de las libertades y la que construye con las manos todas el futuro que necesariamente habrá de ser.
 
Esa es la poesía imprescindible, la que sabe de los dolores y las luchas, de la ternura y la esperanza. Poesía en la resistencia de eso se trata, de resistir a los silencios impuestos y a la desmemoria como una mordaza.
 
Versos
 
Hay versos que son historia, que son canto imprescindible, que son pueblo, que son lucha… así son las lecturas de 27F, Poesía, memoria y revolución, una antología poética publicada por el Consulado General de la República Bolivariana de Venezuela en Sao Paulo.
 
Voces nuestras recrean desde el poema el grito que el pueblo venezolano enarboló aquel 27 de febrero de 1989. Juan Calzadilla, Gonzalo Ramírez, Luis Ernesto Gómez, William Osuna, José Javier Sánchez, Iris Tocuyo, Eduardo Viloria y Gregory Zambrano, entre otras y otros poetas, cuentan hoy a una misma voz la tierra que supo parir el presente.
 
El tiempo se divide en los aquí y en los ahora, en el pasado colmado de ecos capaces de derramarse en la mañana amarga del café colado. En la muerte que no debió, en el llanto que aún llueve sobre los cerros, en esa salobre soledad de muchos que sigue diciendo presente a los que quedaron.
 
Demasiado polvo y demasiada muerte se sumaron en aquel febrero que debe estar anclado siempre en la memoria. Demasiada verdad contra los muros cansados de tanta hambre y de tan poca luz. Tanto valiente estallido que fue capaz de abrir y abrirse el futuro, anunciando los días que estaban por venir.
 
“En Petare un estudiante de educación media ha sido acribillado / llevaba una bandera roja en su mano izquierda / y en su otra mano / un 38 smith and wesson / que hace más de una vida, un aliento, un sueño, / se ha quedado sin balas / espera a que los cerros sigan cantando / para que las víctimas / no se conviertan en ornamentos de la masacre”.
 
(Un llanto por el Caracazo, José Javier Sánchez, fragmento)
 
Esa fue la rabia que bajando de los cerros se estrelló contra los cristales, derribando a su paso el orden y el mundo. Y esa fue, esas fueron, las vidas entregadas con sus manos abiertas, con sus ojos abiertos y con la dulce esperanza clavada en las calles. Hoy quedan los muertos, el recuerdo de sus voces, la caricia que no dieron, el crujir de sus pasos y la vida que vive en ellos.
 
“te convoco al encuentro de los juntos / al abrazo de los que nacerán / de otra sangre y otro beso / a los desprendidos de dioses y amos / te convoco a la adoración de todos los afectos / para que el odio no sea más nuestro alimento”.
 
(Insensibilidad, Ramón Mendoza, fragmento)
 
Venezuela en llamas, incendiando la memoria y el tacto, danzando sobre la lumbre. 27F para recordar, para alzar las banderas, para decir un poema y seguir haciendo la revolución.
 
“Alguien tenía que quedarse a redactar los epitafios
Alguien tenía la necesidad de traducir el mundo en llanto
Alguien tenía que guardar el eco doliente y mudo de una plegaria
Alguien tenía que sostener el incierto anhelo humano
de un alba aún por venir en lo oscuro
como una pura e imprevisible ofrenda”.
 
Gonzalo Ramírez (fragmento)
 

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ARGENPRESS.info – Suplemento Cultural # 179‏


A R G E N P R E S S . i n f o
Suplemento Cultural
 
La Sinfónica de los tilos
Por: Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos
Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
http://cultural.argenpress.info/2012/02/la-sinfonica-de-los-tilos.html
 
Plástica: Las ilusiones de Octavio Ocampo
Por: El Ave Fénix (Desde Nueva York, Estados Unidos. Especial para
ARGENPRESS CULTURAL)
http://cultural.argenpress.info/2012/02/plastica-las-ilusiones-de-octavio.html
 
¿Y yo qué culpa tengo que lo golpiaron a Perón? (Parte II)
Por: Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para
ARGENPRESS CULTURAL)
http://cultural.argenpress.info/2012/02/y-yo-que-culpa-tengo-que-lo-golpiaron_23.html
 
Una prensa para todos
Por: Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS
CULTURAL)
http://cultural.argenpress.info/2012/02/una-prensa-para-todos.html
 
Poema
Por: Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para
ARGENPRESS CULTURAL)
http://cultural.argenpress.info/2012/02/poema_23.html
 
Tolerancia
Por: Margarita Schultz (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para
ARGENPRESS CULTURAL)
http://cultural.argenpress.info/2012/02/tolerancia.html
 
Edgar Allan Poe (1809–1849). Narrativa completa
Por: Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS
CULTURAL)
http://cultural.argenpress.info/2012/02/edgar-allan-poe-18091849-narrativa.html
 
Música: El pasito duranguense
Por: ARGENPRESS CULTURAL
http://cultural.argenpress.info/2012/02/musica-el-pasito-duranguense.html
 
Mis escollos para la crítica literaria
Por: Manuel Filpo Cabana (Desde España. Especial para ARGENPRESS
CULTURAL)
http://cultural.argenpress.info/2012/02/mis-escollos-para-la-critica-literaria.html
 
La terrible venganza
Por: Nicolai Gogol
http://cultural.argenpress.info/2012/02/la-terrible-venganza.html
 
VI Festival Internacional de Poesía “Palabra en el Mundo”
http://cultural.argenpress.info/2012/02/vi-festival-internacional-de-poesia.html
 
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