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’El doctor Petro falta a la verdad gravemente’: Jorge Enrique Robledo


Fabián Forero Barón, El Tiempo, Bogotá, marzo 12 de 2012

El senador del Polo Democrático, en entrevista con EL TIEMPO, le responde al alcalde de Bogotá.

Jorge Enrique Robledo no ahorró calificativos para responderle al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, quien lo acusó en su cuenta de Twitter de ser “el responsable” de la situación del viernes. 

¿Qué le responde a Petro sobre la acusación de que usted está detrás de las protestas y los actos de vandalismo en TransMilenio?

Falta en materia gravísima a la verdad. Nada tuve que ver en ningún sentido con los sucesos del viernes. Ni en su parte plausible, que tiene que ver con que los ciudadanos tienen el derecho a reclamar, ni mucho menos con el vandalismo. Es bueno que los colombianos sepan que la semana pasada, cuando empezaron las protestas, yo estaba en Bruselas y Noruega. Falta gravísimamente a la verdad el doctor Petro con esas afirmaciones. 

¿Por qué cree que Petro lo está culpando?

Es una afirmación falsa. Es una mentira flagrante. Yo lo puedo demostrar hasta la saciedad. Y lo voy a demostrar en el Senado de la República, en el debate que vamos a hacer. Voy a demostrar cómo no hay ni una sola opinión mia, ni hablada ni escrita, ni en televisión ni en radio, ni en la prensa ni en nada, sobre esas protestas de la semana pasada. 

¿Usted cree que Petro le está pasando una cuenta de cobro por diferencias ideológicas del pasado?

Es otra falacia. Petro se sale del Polo porque nos pide la presidencia para hacer una alianza con Santos. Le dijimos que el Polo no se iba a poner al servicio de Juan Manuel Santos. 

¿Hubo militantes del Moir en los disturbios?

Ya le he dicho que ni Jorge Enrique Robledo ni el Moir estuvieron en esas protestas. Espero que me crea. 

Se ha dicho que Sebastián Galeano, de la Unión de Usuarios de TransMilenio, es del Moir.

Lo que ha dicho Sebastián Galeano es que es mentira que haya sido el coordinador. Hay una carta de Galeano que sería bueno que publicaran. Sebastián es un joven que es miembro del Polo Democrático y está realizando una labor que es respetable. Pienso que los bogotanos tienen el derecho a organizarse y repudiar algunas prácticas de TransMilenio, pero lo deben hacer de manera civilizada y democrática. Luego se trata del mismo estilo macartista de Petro, que es el que tiene que arreglar los problemas. Anda buscando problemas, cargando odios con el Polo Democrático Alternativo. El problema es que TransMilenio ha fallado y el alcalde, en vez de solucionarlo, anda haciendo política de la mala. 

El concejal Carlos Vicente de Roux ha dicho que el Moir sí está detrás de los actos vandálicos.

Miente Carlos Vicente de Roux y lo reto a que demuestre eso. Otra desvergüenza del concejal De Roux. 

¿Por qué tantas acusaciones contra el Moir?

Porque no les entregamos el partido para que se lo entregaran a Santos. El doctor Gustavo Petro y el doctor De Roux son santistas. 

¿Por qué dice que Petro es santista?

Porque no ha criticado a Santos en absolutamente nada. 

¿Se ha visto con Petro?

No me he visto con él.

No es con falsos positivos como el Alcalde Gustavo Petro debe atender los reclamos de los bogotanos en contra del pésimo servicio de Transmilenio


Declaración del senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, marzo 9 de 2012

“Citaré a debate en el Senado al alcalde mayor de Bogotá”, dice Robledo. 

Falta en materia grave a la verdad el Alcalde Gustavo Petro cuando me echa la culpa a mí y a sectores del Polo Democrático Alternativo –incluida su Presidenta, Clara López– de las masivas protestas de los bogotanos en contra del pésimo servicio de Transmilenio. Para empeorar las cosas, esta falsedad debe conducir a errores aún mayores, porque quien se equivoca en establecer las causas de un problema es incapaz de encontrarle solución. 

Es sabido que los bogotanos están indignados con Transmilenio porque el pasaje es de los más caros de América Latina, los obligan a amontonarse en condiciones que lesionan la dignidad de la persona humana y los buses pasan con tiempos prolongadísimos entre ellos y no recogen a todos los que están en las estaciones, en razón de que el sistema no es un servicio público sino el negocio monopólico de doce familias. Y se conoce que la indignación de los bogotanos en contra de Transmilenio lleva años acumulándose, como lo muestran los centenares de bloqueos a las estaciones en años anteriores, desde antes de posesionarse como alcalde Gustavo Petro. 

El alcalde Gustavo Petro no debe inventarse falsas causas para explicar la protesta ciudadana: primero dijo que era una operación tortuga de la empresa, luego que era culpa de algunos concejales y ahora, con sectarismo hirsuto, culpabiliza al Polo y a la ciudadanía, falso positivo que lo lleva a proponer como falsa solución la infamia y la represión, en vez de buscar, con criterios democráticos, las soluciones adecuadas, a partir de oír, con actitud respetuosa, a la ciudadanía. 

Es muy lamentable, además, que el alcalde Gustavo Petro explique la protesta de los bogotanos por la supuesta acción de los que él señala como malos ciudadanos, teoría insostenible que ha sido usada en Colombia por los sectores retardatarios desde los tiempos de la huelga de las bananeras. ¿Con ese estilo, en nada democrático y que utiliza desde el día de su posesión, gobernará los 46 largos meses que le quedan de Alcaldía? 

Con el propósito de encontrarles soluciones a las fallas estructurales del sistema de Transmilenio y de demostrar cuál es la verdad de lo que ocurre, citaré a debate en el Senado al alcalde de Bogotá, doctor Gustavo Petro.

El Quimbo, cúmulo de aberraciones institucionales


Aurelio Suárez Montoya, Bogotá 06 de marzo de 2012

En Colombia se cuenta con las instituciones para forzar la ley y construir una hidroeléctrica. Es lo que pasa en El Quimbo, central que construye Emgesa en el Alto Magdalena y que afecta siete municipios huilenses. El proyecto cuesta cerca de 900 millones de dólares para generar 400 megavatios, apenas 3% adicional al sistema nacional, que tiene capacidad de 14.420, con un área de embalse de 8.557 hectáreas.

 

La Empresa de Energía de Bogotá (EEB), según reportes de acceso público, tiene el 51% de Emgesa y el resto es del grupo italo-español, Endesa. A su vez, la mayoría accionaria de la EEB la mantiene el Distrito Capital. Por lo prescrito en el acuerdo del Concejo de Bogotá, que transformó las empresas de energía, la gestión recae en la multinacional europea.

 

La opinión está asombrada con las irregularidades institucionales para imponer, a como de lugar, este macro proyecto. El Ministerio de Ambiente, aunque sea de su arbitrio citarla o no, se eximió de efectuar la Audiencia Ambiental donde la comunidad presentara objeciones a la licencia ambiental otorgada aún contra la opinión de la Contraloría y la Procuraduría ambiental. Inexplicablemente, para el mayor desvío del Río Magdalena no se escuchó a la ciudadanía.

 

El presidente Santos, por su parte, declaró de utilidad pública 35 mil hectáreas adicionales facultando así a Emgesa para expropiar tierras cuando los propietarios se nieguen a transarlas al valor impuesto. En ese caso, y en el de áreas de compensación, no reconoce valores comerciales y tales reparaciones, que para la agricultura deberían hacerse por el tamaño de una UAF (aquí equivalía a 50 hectáreas), se hacen en parcelas de cinco. Los pescadores del sitio y los de aguas abajo antes que recibir garantías para laborar en condiciones iguales o superiores, según se ordena constitucionalmente, han sido reprimidos como se ve en el famoso video que registra miles de reproducciones. 

La energía que producirá El Quimbo no será exclusivamente para el mercado interno sino que se proyecta a los externos, exportando de esa forma el agua. El Quimbo, además de ser zona franca y gozar de contrato de estabilidad jurídica, conlleva ganancia adicional y segura, conocida como cargo por confiabilidad, incentivo que significa hasta el 60% del valor bursátil de la energía, es negocio de “burro amarrado”. Basta agregar que tanta arbitrariedad contra miles de humildes familias rurales, reforzada por la acción abusiva de la fuerza pública, como es costumbre desde las épocas de la United Fruit Company, a favor del más fuerte, tiene una ventaja adicional: el presidente de la Junta Directiva de Emgesa, José Antonio Vargas Lleras, es hermano del ministro del Interior. Así cualquier atropello corre para privatizar los ríos.

A cada marrano le llega su San Pedro


Libardo Gómez Sánchez, Diario del Huila, Neiva, marzo 5 de 2012

Debo iniciar esta columna excusándome con mis lectores por faltar a la cita semanal del lunes anterior, tengo que confesarles que obedeció a que tuve que dedicar mi tiempo a pararme largas horas en la fila de la tesorería municipal, para reclamar por el desproporcionado cobro del impuesto predial que le hicieran a mi suegra, una pensionada a la que casi le da un patatús cuando le llegó el recibo y que ahora tendrá que recurrir a un crédito bancario para pagarlo; paradójicamente yo ya no tengo esas preocupaciones porque la casa que alguna vez creí tener, me la despojó un crédito en UPAC y a falta de propiedad no pago ningún predial. Otro tema que ocupó nuestro tiempo, fue revisar con la comunidad que hacer frente al incremento en el recibo de servicio de agua, alcantarillado y aseo por la vía de la supresión de los subsidios, una de las consecuencias de la distribución de la “mermelada” de la nueva ley de regalías, que despojó a las regiones de estas compensaciones por la explotación de sus recursos naturales y los nocivos efectos ambientales y sociales, dineros con los que se alimentaba, entre otros, el fondo de subsidios para atender a los estratos 1,2 y 3. 

Pero el tema que quería compartir hoy, tiene que ver con la construcción de la represa del Quimbo: una obra por la cual los pescadores ya no tendrán pesca, los jornaleros ya no tendrán trabajo, los labriegos ya no tendrán sementera, los bañistas ya no tendrán río, los amantes del paisaje ya no tendrán la hermosa vista de las cacaoteras y la frondosa vegetación que arropa al valle del río y Luis Carlos ya no tendrá su ojo derecho porque la fuerza pública guardando los protocolos de los derechos humanos –según el presidente- dejaron descargar sus bombas de gases lacrimógenos y de granadas disuasivas, bajo las precisas órdenes del jefe de seguridad de EMGESA, contra los manifestantes. Las imágenes que circulan por internet, que nos muestran la brutal agresión de la policía contra inermes campesinos y pescadores apostados en la rivera del río grande de la Magdalena son la palmaria evidencia de a quien le sirven estas “fuerzas de seguridad del Estado”, además los desalojaron de manera ilegal, según el alcalde de Paicol: por órdenes del Ministro del Interior, hermano del Presidente de CODENSA que forma parte del grupo empresarial de la multinacional involucrada. 

Y así Santos podrá dormir tranquilo, momentáneamente, porque protegió a los inversionistas extranjeros del peligro de unos cuantos “revoltosos despistados” como calificó a los colombianos que sacaron a empellones los policías al servicio del capital extranjero y que han venido denunciando el leonino negocio contra los colombianos. 

Varios de los áulicos del gobierno anterior que se prestaron para todo tipo de trapisondas como AIS, Chuzadas del DAS, el montaje de las desmovilizaciones, falsos positivos y otras actividades ilícitas, andan pagando escondederos a peso y otros ya están tras las rejas, con lo que la vida se les volvió el infierno que le propiciaron a otros, aún recordamos las ínfulas de los protegidos por el Uribismo alardeando de intocables y pregonando que las andanzas de su mesías serían nuestra salvación. 

Con otro estilo, igual le ocurre ahora al dueño del poder, presume que no acabará nunca y se permite estulticias como la de asegurar, pese a las evidencias del video en mención, que la fuerza del ESMAD actúo en derecho. Ahora podrán prosperar algunos de los atropellos gubernamentales contra las gentes de bien, pero como se colige de uno de esos refranes populares, escueto y sin adornos: a cada marrano le llega su San Pedro y a este gobierno antinacional también le ha de llegar, la represa podrán hacerla pero no la explotarán eternamente porque la oposición continúa.

Por un modelo agrario de tipo dual


Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 2 de marzo de 2012.

Dice José Félix Lafaurie, Presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán): “La pobreza en nuestra ruralidad es una de las más altas de América Latina con 50,3% –17 puntos por encima de las cabeceras. El ingreso per cápita real de los hogares en el campo es 67% menos que en las ciudades. El 42% de la población no tiene agua potable y la cobertura de alcantarillado no alcanza al 6%. Un escaso 3% del crédito comercial llega al sector primario. La formación bruta de capital fijo en el sector no pasa del 2%, y la participación sectorial en el PIB nacional es de 6,3%”. Y agrega: “Seguimos, por tanto, ante el fracaso del modelo predominante en los últimos 40 años” (El Heraldo, Feb.22.12). 

Por su parte, Rudolf Hommes escribe sobre la “crítica (…) situación de la pobreza rural”, señala la “elevadísima concentración de la tierra en Colombia” y de cómo, no obstante, “la producción campesina contribuye con el 50 por ciento de la producción agropecuaria”, de donde concluye que “es difícil, entonces, hacer el argumento de que los predios de menor tamaño son menos productivos” y declara la conveniencia de promover una “clase media rural” (Portafolio, Feb.20.12). 

El diagnóstico se completa señalando que la producción interna viene siendo reemplazada por las importaciones –hasta de café–, de manera que en Colombia ya no se sabe qué hacer con la tierra rural ni con las manos, la inteligencia y los recursos económicos de quienes pueden ponerla a producir. Y este problema se agravará con los TLC en los que se empeña el presidente Juan Manuel Santos, quien, además, no le concede importancia a la economía campesina ni a la de los pequeños y medianos empresarios, mientras usa su poder para montar una estructura agraria todavía más excluyente, a favor de banqueros, monopolios y trasnacionales. 

Con todo propósito, empecé este artículo citando a dos personas que se encuentran lejos de militar en el Polo Democrático Alternativo, pero que plantean un debate, que a mi juicio debe darse, sobre qué hacer con el sector agropecuario, a partir de reconocer la gravedad de la crisis que lo acosa. Lo que sigue puede llamarse mi case en una discusión en la que se juega el futuro del país como un todo, porque no puede superarse el atraso y la pobreza general si el agro no sale de esa condición, verdad que prueba la experiencia universal. 

En otras ocasiones, y en los debates sobre Carimagua y Agro Ingreso Seguro, expliqué que era partidario de un modelo agrario de tipo dual, es decir, de campesinos e indígenas, por un lado, y de empresarios y obreros agrícolas, por el otro, siempre en el entendido de que a todos les vaya bien y que las contradicciones entre lo campesino y lo empresarial y el capital y el trabajo se traten de manera democrática y civilizada y pensando en el progreso del país como un todo. Es seguro que en Colombia pueden prosperar los dos sectores. 

Nadie que esté en el poder en Colombia pone en duda la importancia de la producción de los empresarios del campo. Y no seré yo el que introduzca esa duda, porque, por ejemplo, sería absurdo parcelar o lesionar los ingenios azucareros o hacerles daño a otras formas de economía empresarial. Pero en cambio sí se asume una posición dogmática y excluyente al negar lo mucho que la economía campesina le ha aportado al país y lo más que puede aportarle, y no solo por mejorar las condiciones de vida de tantos compatriotas, sino porque un campesinado próspero también jalona el progreso industrial y urbano, por la vía de ampliar el irremplazable mercado interno. Y ojo: en no pocas ocasiones, lo campesino logra lo que lo empresarial no puede, porque puede producir con recursos menores y resistir condiciones más adversas. Basta con mirar la historia del café. 

Otro aspecto del debate tiene que ver con la importancia decisiva de fortalecer el mercado interno y proteger el agro. Esto también lo prueba la experiencia global. Y la de los últimos veinte años en Colombia, donde han retrocedido los sectores enfrentados a las importaciones subsidiadas, han perdido o ganado poco las exportaciones y el mayor avance lo han logrado los cultivos para agrocombustibles, a los que el Estado les creó el mercado y los respalda de otras maneras.

La regresiva tendencia de la escuela-marketing. Dos víctimas.


Aurelio Suárez Montoya, Bogotá 28 de febrero de 2012

Se llama “revolución educativa” a la orientación de currículos escolares hacia el mercado, al papel asignado a Colombia en la división global del trabajo, como productor de recursos naturales, industrias livianas, agronegocios tropicales y servicios técnicos, a refrendar la vocación de mano de obra barata. 

La propuesta del Ministerio de Educación en cuanto a “calidad” se funda ahí. Liga la educación casi al sólo “desarrollo económico”; la centra en “competencias laborales”; en estándares de “competitividad” y en evaluación con pruebas funcionales a dicho propósito (Saber y Ecaes). El resultado es un ranking de colegios y universidades para revistas de negocios, el podio de escuelas-marketing. El modelo está en boga y los padres de familia se desvelan por “dejarles a sus hijos una educación contra el desempleo”. Voces autorizadas se pronuncian contra esta educación “pertinente” para semicolonias. “Debe asegurarse la formación humana y no técnica del joven, aunque ello se logre a través del aprendizaje técnico”; “abandonar el estímulo a la competencia entre alumnos porque fortalece la negación de sí mismo y el desprecio por los demás”; “la cualificación se ve sometida al mercado”; “el maestro termina como instructor para pruebas estandarizadas”; “no tiene nada de revolución. Es un plan de cobertura sin inversión adicional” (Maturana, H; Vasco, C.E; Mejía, M.R, entre otros). 

La escuela-marketing deja víctimas. Dos colegios emblemáticos, ejemplos de otro tipo de educación peligran por el turbión. El Mayor de San Bartolomé, institución de calidad con subsidio oficial, fundada en 1604 y manejada por los jesuitas, está cercado por el cambio arbitrario del contrato por parte del Ministerio de Educación. Argumentando “la gratuidad”, redujo recursos y dejó descubiertos costos para asignaturas fundamentales, impidiendo la “formación integral” aplicada por esta comunidad. Consiste en desarrollar armónicamente al ser humano en los campos ético, espiritual, cognitivo, afectivo, comunicativo, estético, corporal y socio-político, para “su realización plena en la sociedad”, algo que trasciende las meras competencias laborales del Ministerio. 

Otro es el Gimnasio Moderno. Algunos miembros directivos, que piensan apenas en preparar ejecutivos globalizados y en onda con la escuela-marketing, no resistieron el puesto 276 en el ranking Saber 11 del Icfes y que el “bilingüismo” se tratara según la máxima del fundador, Agustín Nieto, “modernizar sin extranjerizar”. Cobraron la cabeza del apreciado rector, Juan Carlos Bayona, intérprete del legado de Don Agustín, de “desarrollar plenamente al individuo, no como una unidad aislada que ha de brillar por su superioridad, sino como miembro de una comunidad a la que ha de enaltecer”. 

En ambos casos reaccionó la comunidad educativa, en justa resistencia a la escuela-marketing, aquella que inspira terribles sentencias como la de un ex rector universitario: “Quizás estamos enseñando demasiado”.

Programa Radial Tribuna Magisterial febrero 26 de 2012


Bogotá, febrero 26 de 2012

La emisión del programa Tribuna Magisterial del 26 de febrero 2012 dio inició con la nota editorial de su directora María Antonieta Cano, para el cual se leyó el artículo “EL Cuento Chino de la Gratuidad II” de Francisco Torres, secretario de prensa de ASEDAR; el Doctor Donaldo Casado, asesor Jurídico de Fecode habla sobre la Directiva Ministerial 02 de 2012; también nos acompaña la Docente Luisa Pinzón de la Institución Educativa Juana Escobar, candidata a Doctora en el área de Lenguaje, quien nos habla sobre el tema de la Educación Preescolar. El sistema integrado de transporte, tema tratado por el coordinador de la liga de usuarios de Bogotá Sebastian Galeano; en la intervención el Senador Robledo habla de la Ley de Victimas, por otro lado nos precisa sobre la revaluación. Para finalizar tenemos al Doctor Aurelio Suárez, quien precisa con sus conocimientos la Crisis Económica Mundial. 

Para escuchar el programa utilice el siguiente vínculo: http://moir.org.co/IMG/mp3/tribmag_feb26_11.mp3

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La directiva ministerial 02: superchería y ambición

Francisco Torres, Secretario de Prensa Asedar Arauca, febrero 28 de 2012

¿Busca la ministra perfeccionar la educación? ¿Volver más eficientes a los maestros? ¿Mejor preparados a los estudiantes? ¿Darle herramientas a Colombia para su desarrollo? 

Esas preguntas le pasarán por la cabeza a todo aquel que lea –y padezca, si es el caso de un maestro o un estudiante- la Directiva Ministerial 02 de enero de este año. La Ministra, por supuesto, contestaría, si se le pudiera preguntar, que todo lo hace por la felicidad presente y futura de los niños. 

Al fin y al cabo de lo que se trata es, en primer lugar, de garantizar el cumplimiento de la jornada escolar. Para ello, lo primero que hace la Doctora Campo es saltarse a la torera la ley. Porque no se puede con una directiva –cuyo rango es inferior- modificar la Ley General de Educación, la cual define el horario de la Jornada Escolar y la competencia del Concejo Directivo de la Institución Educativa para distribuir el tiempo en el Plan de Estudios. Además, el Decreto 1850 tampoco establece la duración de las horas de clase como lo hace el ministerio en la Directiva con sus 22 horas de sesenta minutos o 24 de cincuenta y cinco. Es más, el mismo ministerio, en la contestación de la demanda de 30 de abril de 2008, reconoció que “la asignación académica es el tiempo que, distribuido en período de clase, dedica el docente a la atención directa de sus estudiantes en actividades pedagógicas correspondientes a las áreas obligatorias y fundamentales y a las asignaturas optativas, de conformidad con el plan de estudios”. 

De tal manera que la asignación académica es la actividad pedagógica definida en el Plan de Estudios por el Consejo Directivo. Y como se ha señalado por el magisterio con insistencia, el recreo o descanso, es una actividad pedagógica ¿O no lo es, señora Ministra? Porque si no lo es no se necesitara a los maestros, lo cual es tan absurdo que a nadie que conozca, aunque sea un poco de educación, se le ocurriría, ni en broma. Y si tenemos estudiantes y profesores en espacio y tiempos definidos, y con actividades que contribuyen a desarrollar su convivencia social, su amor por la naturaleza y su respeto a reglas establecidas por la comunidad educativa, eso es parte, y bien importante, de la educación. 

Como lo recalca el Doctor Valero en su concepto sobre la directiva, “en el citado fallo del Consejo de Estado, el Ministerio de Educación Nacional, ha dejado en claro lo siguiente: “… la norma demandada es más benéfica al establecer una jornada máxima de cuarenta (40) horas a la semana distribuidas en seis (6) horas con dedicación exclusiva a la Institución Educativa, incluido el descanso; y las restantes, bien en el establecimiento o por fuera de él, según se acuerde con el Rector”. 

Los rectores no fijan la jornada laboral de los docentes, sólo están habilitados, conforme a la decisión del Consejo de Estado, para, “distribuir los horarios y las jornadas de los educadores para lo cual debe consultar la autonomía escolar y las costumbres culturales o de las regiones y ajustarse a parámetros de proporcionalidad y coherencia de modo que no afecte el normal y adecuado funcionamiento de las instituciones educativas ni lesionen los derechos de los educadores”. 

Y no se crea que los perjudicados sean sólo los maestros. Los alumnos, despojados de todo bienestar estudiantil, son condenados a extensas jornadas de hambre en medio del hacinamiento y la falta de recursos educativos, so pretexto de “garantizar sus derechos”. 

El Ministerio no se contenta con agredir al magisterio en lo tocante a su jornada laboral o académica, sino que también la emprende con los permisos, al otorgarle a los rectores facultades para definir los criterios para concederlos, lo cual, no es legal. Empezando por el absurdo de que el permiso no puede afectar la prestación del servicio ¿Cómo se haría? ¿Estaría el docente en permiso y al mismo tiempo desarrollando sus actividades educativas? ¿Tendría un clon? ¿O se clonarían sus compañeros para atender sus clases y al mismo tiempo las del compañero en permiso? ¿Se violaría la ley al poner a los maestros a enseñar más horas de lo establecido? ¿Se súper hacinaría a los alumnos? Qué el diablo entre y escoja para tener contento al Ministerio. O que tal la perla de que todo permiso debe ser por escrito ¿Y cuándo hay casos de fuerza mayor que ni siquiera permiten que el educador llegue al colegio? Ante un accidente o una enfermedad repentina de un familiar ¿Qué debe hacer el educador, Doctora Campo? 

a)  Irse a la Institución, llenar el formulario, esperar a que el rector lo lea –si está-, que le dé el visto bueno y ahí si ir atender la calamidad 

b)  Atender la calamidad y cuando tenga tiempo llamar al rector.  

c) No hacer nada e irse a trabajar 

Las respuestas correctas son, para el ministerio, la a) el burocratismo indolente y la c) el desinterés abúlico. 

En el fondo de esa Directiva Ministerial se encuentran dos cosas: una superchería y una ambición: 

La primera, timar a la sociedad con la especulación de que el Gobierno está buscando un mejor educación. Y de esa manera, aviesamente, imponer una educación del más bajo nivel. 

La segunda, sobre explotar a los maestros al acrecentar su jornada laboral –sin derecho de pedir siquiera un permiso- por unos miserables salarios, que cada día son más miserables, debilitando su capacidad de resistencia frente al designio principal de la oligarquía, su santo Grial: privatizar la educación para enriquecimiento del capital privado, sobre todo del extranjero, que viene pidiendo pista con el TLC. 

Y lo que es la privatización y para qué sirve lo ha mostrado, en toda su impúdica desnudez, las denuncias que ha hecho el mismo Santos sobre el robo de la educación, que se hace, oh, bendita verdad, por medio de colegios privados, así sea eso lo que menos le interesa que se sepa. Pero de eso hablaremos en un próximo artículo.

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